Esta receta ofrece una sopa de tomate asado notablemente sabrosa, que se hace fácil asando primero las verduras al horno. La técnica carameliza los azúcares naturales, lo que da como resultado un sabor profundo que rivaliza con las versiones de restaurantes de alta gama. Perfecta para usar tomates frescos de la huerta o comprados en la tienda, esta sopa tiene un acabado cremoso de queso Boursin, lo que la convierte en una combinación irresistible con un clásico sándwich de queso asado.
Por qué es importante tostar
Asar tomates intensifica su dulzura y umami. El calor intenso rompe las paredes celulares y concentra los sabores. Es por eso que los chefs profesionales prefieren este método a simplemente hervir tomates. La adición de caldo de res (aunque el pollo o las verduras también funcionan) realza aún más el sabor del tomate sin que la sopa tenga un sabor a carne.
Ingredientes que necesitarás
- Tomates: Aproximadamente 3 libras (8-10 medianos/grandes). Cualquier variedad funcionará, aunque los tomates roma o madurados en rama ofrecen el mejor equilibrio entre dulzor y acidez.
- Cebolla: 1 mediana, cortada en cubitos. El amarillo o el blanco son ideales, pero se puede sustituir por el rojo.
- Ajo: 6-8 dientes. Fresco es mejor; el sabor es muy superior al del ajo en polvo.
- Zanahoria: 1 mediana, en rodajas. Esto añade un dulzor sutil y equilibra la acidez del tomate.
- Aceite de Oliva: 4 cucharadas. Para cubrir las verduras antes de asarlas.
- Condimento: Sal kosher y pimienta negra al gusto.
- Queso Boursin: 5,3 onzas (un paquete estándar). Este queso suave y cremoso, aromatizado con ajo y hierbas, es el secreto de la lujosa textura de la sopa. Si no está disponible, un queso crema con ajo y cebollino es un buen sustituto.
- Albahaca: 10-12 hojas frescas o 1 cucharadita secas.
- Vinagre balsámico: 1 cucharadita. Aporta un toque de acidez y complejidad.
- Caldo: 24-32 onzas de caldo de res (o caldo de pollo o vegetales). El caldo de carne intensifica el sabor del tomate sin impartir un sabor a carne.
Instrucciones paso a paso
- Precalentar y preparar: Precalienta el horno a 425°F (220°C). Forre una bandeja para hornear con papel pergamino.
- Asa las verduras: Corta los tomates en cuartos y quita los tallos si es necesario. Agregue la cebolla picada, el ajo picado y las zanahorias en rodajas a los tomates. Cubrir todo con aceite de oliva, sal y pimienta. Extienda en una sola capa sobre la bandeja para hornear.
- Tiempo de asado: Cocine durante 50 a 60 minutos, o hasta que las verduras estén ligeramente carbonizadas y blandas. Los bordes deben quedar dorados.
- Licuar: Coloque las verduras asadas en una licuadora. Agrega el queso Boursin, la albahaca, el vinagre balsámico y suficiente caldo para facilitar la mezcla.
- Suavizar y calentar: Procese hasta que quede suave. Pruebe y ajuste la sazón. Calienta la sopa en una olla sobre la estufa hasta que esté tibia.
Almacenamiento y servicio
Las sobras se pueden almacenar en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días. Esta sopa se congela excepcionalmente bien. Vierta en bandejas de silicona para porciones individuales y transfiéralas a bolsas con cierre para almacenamiento a largo plazo. Sirva con un sándwich de queso asado o junto con una ensalada fresca.
Esta receta no se trata sólo de conveniencia; se trata de desbloquear todo el potencial de los tomates. El proceso de tostado crea una profundidad de sabor que eleva esta sopa de una simple comida entre semana a una experiencia gourmet.



























