El bloqueo de la eliminación de nutrientes en el cáncer de páncreas remodela el entorno del tumor, haciéndolo más vulnerable a la inmunoterapia y la quimioterapia. Un nuevo estudio de Sanford Burnham Prebys demuestra que alterar la forma en que las células cancerosas roban recursos de su entorno mejora drásticamente los resultados del tratamiento en ratones. Los hallazgos, publicados en Cancer Cell, destacan una estrategia prometedora para superar la resistencia a las terapias existentes, particularmente en cánceres agresivos como el adenocarcinoma ductal pancreático (PDAC).

Cómo las células cancerosas secuestran su entorno

Los tumores de páncreas consumen nutrientes de forma agresiva de la matriz extracelular a través de un proceso llamado macropinocitosis. Básicamente, esto permite que las células cancerosas busquen sustento, reforzando su crecimiento y al mismo tiempo endureciendo el tejido que las rodea e impidiendo que las células inmunitarias lleguen al tumor. Esto crea un ambiente fortalecido que las terapias tradicionales luchan por penetrar.

Los investigadores descubrieron que el bloqueo de la macropinocitosis en los fibroblastos asociados al cáncer (CAF), células que favorecen el crecimiento tumoral, provoca estrés metabólico. Los CAF, normalmente privados de glutamina en los tumores PDAC, se ven obligados a entrar en un estado diferente. Este cambio da como resultado una reducción de los depósitos de colágeno, lo que hace que los tumores sean densos y difíciles de tratar.

Reprogramación del microambiente tumoral

El hallazgo clave es que la falta de CAF altera la estructura del tumor. El bloqueo de la macropinocitosis hace que el microambiente del tumor se vuelva menos fibroso, lo que aumenta el acceso de las células inmunitarias (células T CD4+ y CD8+) y expande los vasos sanguíneos para mejorar la administración de fármacos.

“Nuestros experimentos condujeron a una reprogramación de subtipos con menos miofibroblastos y más CAF inflamatorios”, dijo el Dr. Cosimo Commisso, autor principal del estudio. “Nos preguntamos cómo afectaría este cambio al microambiente general del tumor”.

El cambio resultante en la zona del tumor permite que los tratamientos funcionen de forma más eficaz. Cuando se combina con inmunoterapia (anticuerpos anti-PD-1) o quimioterapia (gemcitabina), el bloqueo de la macropinocitosis suprime significativamente el crecimiento tumoral, reduce la metástasis y prolonga la supervivencia en ratones.

Implicaciones para el trato humano

Estos resultados sugieren un nuevo enfoque para la terapia contra el cáncer: privar a los tumores de nutrientes esenciales para debilitar sus defensas. Al remodelar el microambiente del tumor, los médicos pueden mejorar la eficacia de los tratamientos existentes, particularmente en cánceres que dependen en gran medida de la recolección de residuos, como el cáncer de páncreas. El estudio sugiere que las terapias combinadas que incluyan inhibidores de la macropinocitosis podrían ofrecer una ventaja significativa.

Los investigadores ahora se centran en perfeccionar esta estrategia para ensayos en humanos, con el objetivo de desarrollar tratamientos más eficaces para pacientes con cáncer. El cáncer de páncreas sigue siendo la tercera causa de muerte por cáncer a pesar de representar sólo el tres por ciento de los casos, lo que subraya la urgencia de encontrar nuevos enfoques terapéuticos.