La muerte del director Rob Reiner y su esposa, Michele Singer, ha provocado un escrutinio sobre su hijo, Nick Reiner, acusado de su asesinato. Más allá del caso penal, surge una pregunta legal importante: ¿heredará Nick el patrimonio que supuestamente ayudó a terminar? La respuesta, según la ley de California, parece ser no.
El estatuto del asesino y los derechos de herencia
El “estatuto del asesino” de California es inequívoco: cualquier persona condenada por asesinar a una persona de la que heredará pierde su derecho al patrimonio. El abogado del patrimonio Sean Weissbart explicó a People que si Nick Reiner es declarado culpable, se le prohibirá legalmente beneficiarse de la fortuna estimada en 200 millones de dólares de sus padres.
Esto significa que la mayor parte del patrimonio probablemente se dividirá entre sus hermanos: Jake, 34 años; Romy, 28; y Tracy, de 61 años (del matrimonio anterior de Rob Reiner con Penny Marshall). La ley está diseñada para evitar que los beneficiarios se beneficien de sus propios delitos.
Financiar la defensa de Nick Reiner: ¿un asunto de familia?
El caso plantea cuestiones más allá de la herencia. ¿Cómo financia Nick Reiner a su destacado abogado defensor, Alan Jackson? Jackson ha representado a figuras controvertidas como Harvey Weinstein y Kevin Spacey, lo que sugiere una costosa batalla legal.
Un informante de la familia, hablando con Substack de Rob Shuter, afirma que Nick siempre ha sido financieramente dependiente de sus padres y especula que pueden estar financiando su defensa desde más allá de la tumba. La fuente argumentó que Nick nunca ha tenido un trabajo estable y depende exclusivamente de la riqueza heredada.
Conmoción de Hollywood y consecuencias duraderas
El caso Reiner ha resonado en Hollywood, donde Rob Reiner era una figura muy conocida. El momento (justo después de asistir a la fiesta de Navidad de Conan O’Brien) ha aumentado la conmoción y la complejidad de la situación.
Las implicaciones son crudas: Nick Reiner está acusado de matar a las mismas personas que lo mantuvieron, y ahora se enfrenta a perder incluso los medios para defenderse sin su apoyo financiero continuo.
La situación pone de relieve la brutal intersección entre riqueza, tragedia familiar y consecuencias legales. El caso continúa desarrollándose, pero las consecuencias financieras para Nick Reiner ya son claras: si es declarado culpable, probablemente se quedará sin la herencia que alguna vez pareció asegurada.






























