La temporada navideña, si bien es alegre para la mayoría, es predeciblemente una época ocupada para los médicos de las salas de emergencia (ER). Desde enfermedades transmitidas por alimentos hasta infecciones respiratorias y percances en la cocina, los incidentes evitables aumentan entre el Día de Acción de Gracias y el Año Nuevo. Afortunadamente, los médicos tienen hábitos sencillos pero eficaces para protegerse a sí mismos y a sus familias. Esto es lo que hacen para evitar convertirse ellos mismos en pacientes.
La limpieza es clave
Los médicos de urgencias enfatizan la higiene meticulosa como primera línea de defensa. El Dr. Alexis Halpern de Weill Cornell Medicine explica que las bacterias de la carne, las aves y el pescado crudos pueden sobrevivir durante horas, incluso semanas, en las superficies. La contaminación cruzada puede provocar enfermedades rápidamente. La solución es sencilla:
- Retirar inmediatamente los restos de comida.
- Lavar las superficies con agua caliente y jabón suave.
- Higienizar con un producto apto para alimentos.
- Utilice paños de cocina limpios o lávelos inmediatamente.
Esto se aplica más allá de la cocina. Los virus prosperan durante días en superficies que se tocan con frecuencia, como pomos de puertas, teléfonos móviles y encimeras. Es vital lavarse las manos con frecuencia, especialmente después de estar en público o estrechar la mano. Evite tocarse la cara para prevenir infecciones.
La vacunación sigue siendo esencial
Mantenerse al día con las vacunas anuales contra la influenza y el COVID-19 sigue siendo la forma más eficaz de prevenir enfermedades graves. La Dra. Peggy Tseng Ji enfatiza que la vacunación reduce significativamente la hospitalización y la mortalidad, especialmente para las personas de alto riesgo. Lo mejor es vacunarse temprano en la temporada de resfriados y gripe (de octubre a febrero).
El poder del lavado de manos
Parece básico, pero se ha demostrado que lavarse las manos constantemente con agua y jabón (durante al menos 20 segundos) o un desinfectante a base de alcohol (que contenga al menos un 60 % de alcohol) reduce las infecciones respiratorias. El Dr. Gauthami Soma destaca su importancia, particularmente al manipular mascotas o preparar alimentos.
Seguridad alimentaria: un tema no negociable
Las fiestas navideñas a menudo incluyen alimentos que se dejan a temperatura ambiente durante períodos prolongados, lo que crea un caldo de cultivo para las bacterias. La Dra. Kirsten Bechtel advierte que la “zona de peligro” para el crecimiento bacteriano es entre 40°F y 140°F.
- Enfríe los alimentos rápidamente antes de refrigerarlos.
- Mantenga los alimentos calientes a más de 140°F (usando platos calentadores o ollas de cocción lenta).
- Nunca dejes alimentos preparados afuera por más de dos horas.
- Vuelva a calentar las sobras a al menos 165 °F para asegurarse de que estén muy calientes.
Los alimentos calientes presentan riesgo de quemaduras, así que mantenga las estufas fuera del alcance de los niños, especialmente.
Tenga siempre listo un botiquín médico
Estar preparado para emergencias menores es inteligente. El Dr. Halpern sugiere tener a mano medicamentos esenciales, como:
- Reductores de fiebre (acetaminofeno, ibuprofeno)
- Analgésicos
- Antihistamínicos (difenhidramina) para reacciones alérgicas.
Asegúrese de que se almacenen de forma segura, con instrucciones claras y tapas a prueba de niños.
Enmascararse cuando sea necesario
En reuniones multitudinarias o cuando se atiende a enfermos, usar una mascarilla es una barrera sencilla pero eficaz contra las partículas infecciosas. El Dr. Ji recomienda respiradores N95 para máxima protección, seguidos de mascarillas quirúrgicas, usadas correctamente (cubriendo tanto la nariz como la boca).
Sepa cuándo buscar atención médica
Incluso con precauciones, la enfermedad ocurre. Reconocer los síntomas graves es crucial. El Dr. Halpern señala que se necesita atención urgente si experimenta dificultad para respirar, debilidad grave, fiebre alta que no responde a los medicamentos o signos de deshidratación grave.
“Preferimos verte, decirte que todo va a estar bien y enviarte a casa con cuidados de apoyo que que te quedes en casa y te enfermes gravemente”.
Ignorar estas señales de advertencia puede convertir una enfermedad manejable en una emergencia potencialmente mortal.





























