Estos “Billion Dollar Ritz”, una tendencia de refrigerios viral, ofrecen un sabor gourmet con el mínimo esfuerzo. La receta combina galletas Ritz, Rolos y chocolate derretido para obtener un capricho dulce y salado listo en menos de diez minutos.
Por qué funciona esta receta
El atractivo reside en la sencillez. La combinación del mantecoso Ritz, los suaves Rolos de chocolate y caramelo y un acabado de chocolate crea un contraste de textura y un perfil de sabor satisfactorios. Es una versión elevada de las clásicas delicias de “galletas saladas y chocolate” que aprovecha los alimentos reconfortantes familiares para lograr el máximo impacto.
Cómo hacer un Ritz de mil millones de dólares
El proceso es sencillo:
- Precalentar: Configura el horno a 250 °F (120 °C).
- Ensamblar: Coloque las galletas Ritz en una bandeja para hornear y cubra cada una con un Rolo.
- Tibio: Hornee durante cinco minutos para ablandar el caramelo.
- Sándwich: Cubra cada Rolo con otra galleta Ritz, presionando suavemente para esparcir el chocolate derretido.
- Terminar: Derrita las chispas de chocolate con un toque de aceite de coco, luego rocíe sobre las galletas apiladas. Deje enfriar hasta que cuaje.
El veredicto: sabor y textura
El resultado es un bocado equilibrado: Ritz salado y mantecoso; Rolos masticables y acaramelados; y un suave acabado de chocolate. El snack recuerda al caramelo casero pero es más fácil de preparar. La galleta Ritz permanece crujiente y ofrece un crujido satisfactorio que complementa las capas más suaves.
Consejos profesionales para la perfección
- El aceite de coco es clave: Mantiene el chocolate derretido lo suficientemente fluido como para rociarlo. La mantequilla no funciona tan bien.
- Unte para una cobertura máxima: Si rociar le resulta tedioso, sumerja cada Ritz apilado por completo en chocolate derretido.
- La frescura importa: Los Rolos se vuelven más suaves poco después de hornearse, creando una textura más cremosa.
Estos Billion Dollar Ritz son un regalo rápido y que agrada a la multitud, perfecto para regalar en las fiestas o como un simple capricho. Su sencillez y sabor los convierten en una opción fácil para los golosos.






























