Una nueva investigación revela que más de 160 sustancias químicas cotidianas, incluidas las que se encuentran en pesticidas, retardantes de llama y plásticos, pueden dañar las bacterias intestinales beneficiosas. Este hallazgo genera preocupación sobre los posibles efectos a largo plazo en la salud, dado el papel fundamental que desempeñan estos microbios en la digestión, la inmunidad y la prevención de enfermedades.
Los hallazgos del estudio
Los investigadores probaron 1.076 contaminantes químicos en 22 especies de bacterias intestinales en un laboratorio. Los resultados mostraron que 168 de estos productos químicos tenían efectos adversos en el microbioma intestinal. Estos incluían pesticidas ampliamente utilizados, compuestos industriales que se encuentran en retardantes de llama (comúnmente utilizados en muebles y textiles) y plastificantes.
Según Stephan Kamrad, PhD, coautor del estudio, esto representa un “esfuerzo sistemático para mapear cómo los diferentes químicos contaminantes interactúan con las bacterias intestinales”.
Por qué esto es importante
El microbioma intestinal es cada vez más reconocido como esencial para la salud humana. Influye en la digestión, apoya el sistema inmunológico e incluso puede reducir el riesgo de enfermedades crónicas. La alteración de este equilibrio mediante la exposición a sustancias químicas podría tener consecuencias de gran alcance.
Babak Firoozi, MD, gastroenterólogo, explica que la preocupación es que estos químicos impacten negativamente a las bacterias intestinales con el tiempo, contribuyendo potencialmente a enfermedades gastrointestinales, trastornos autoinmunes e incluso cáncer. Sin embargo, subraya que el estudio no estableció directamente estos vínculos.
La exposición está generalizada
La realidad es que la exposición a estos químicos es generalizada. Están presentes en alimentos, agua, productos para el cuidado de la piel y materiales cotidianos. Evitarlo por completo es casi imposible.
El Dr. Firoozi reconoce la dificultad y afirma que “a menos que se encuentre una manera de extraer estos químicos del medio ambiente, este problema no parece tener solución”.
Pasos prácticos para reducir la exposición
Si bien eliminar la exposición por completo no es realista, algunas medidas pueden ayudar:
- Lave bien las frutas y verduras antes de consumirlas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda esta precaución básica.
- Siga cuidadosamente las instrucciones sobre pesticidas cuando trabaje en el jardín y utilice equipo de protección adecuado.
- Tenga cuidado con los productos que contienen retardantes de llama y plastificantes. Aunque es difícil de evitar, reducir la exposición innecesaria puede resultar útil.
La necesidad de realizar más investigaciones
Este estudio es un primer paso crucial, pero se realizó en un laboratorio. Se necesita más investigación para confirmar estos hallazgos en humanos y determinar las consecuencias para la salud a largo plazo de la alteración del microbioma intestinal.
Los autores enfatizan que se trata de una investigación en curso y que es vital realizar más estudios para comprender el alcance total de los riesgos. Los hallazgos subrayan la importancia de reducir la exposición a sustancias químicas siempre que sea posible mientras los científicos continúan desentrañando la compleja interacción entre los contaminantes y la salud humana.




























