Una pareja dio nueva vida a su anticuada cocina con un cambio de imagen audaz pero económico. En lugar de una costosa renovación, optaron por soluciones inteligentes de bricolaje (incluidos revestimientos de vinilo y muebles personalizados) para crear un espacio moderno y llamativo. Esta transformación demuestra que no es necesario gastar una fortuna para lograr una mejora espectacular de la cocina.
De anticuado a encantador: el desafío
La cocina, ubicada en una casa de 130 años de antigüedad, no había sido actualizada desde finales de los 90 o principios de los 2000. Presentaba gabinetes de color verde bosque brillante y paredes de ladrillo artificial de color amarillo, una apariencia que los propietarios, Cheylene Thongkham y su esposo, querían renovar. Si bien consideraron una renovación a gran escala para abrir la cocina y el comedor estilo galera, finalmente decidieron no hacerlo y prefirieron un enfoque más flexible.
Soluciones estratégicas de bricolaje
La clave de este cambio de imagen fue una serie de proyectos de bricolaje inteligentes y rentables. Así es como lo hicieron:
- Transformación del gabinete: Cheylene eliminó los gabinetes superiores por completo para crear una sensación más abierta. Luego, los gabinetes inferiores se envolvieron en vinilo verde salvia de DC Fix, modernizando instantáneamente el espacio sin el gasto de gabinetes nuevos.
- Actualización de pisos: Se utilizaron calcomanías de vinilo a cuadros para agregar interés visual y un toque contemporáneo al piso de la cocina, una alternativa rápida y asequible al reemplazo del piso por completo.
- Renovación del protector contra salpicaduras: Se instalaron elegantes azulejos Claybrook color salvia y blanquecino como protector contra salpicaduras, lo que brinda un contraste limpio y elegante con los gabinetes verdes.
- Mesa de comedor personalizada: En lugar de comprar una mesa nueva, la pareja construyó la suya propia a partir de un tablero de partículas y la cubrió con una envoltura de vinilo estilo terrazo. Esta mesa de comedor de bricolaje tiene capacidad para ocho personas cómodamente.
El poder de los pequeños cambios
El resultado es una cocina que resulta a la vez moderna y acogedora. Al centrarse en cambios de alto impacto y bajo costo, la pareja creó un espacio perfecto tanto para comidas diarias como para reuniones más grandes. El éxito de este cambio de imagen radica en su adaptabilidad; cada elemento se puede cambiar o actualizar con el tiempo, lo que permite que la cocina evolucione con los gustos de los propietarios.
Este proyecto demuestra que una transformación significativa de la cocina no requiere un presupuesto enorme. Las soluciones de bricolaje bien pensadas y una visión clara pueden convertir un espacio anticuado en un corazón elegante y funcional del hogar.
