Ellen DeGeneres y Portia de Rossi están reinvirtiendo en propiedades estadounidenses a pesar de publicaciones recientes en las redes sociales que apoyan el activismo político. La pareja, que anteriormente declaró que abandonó los EE. UU. después de las elecciones presidenciales de 2024, compró una mansión de 27,4 millones de dólares en Montecito, California, en un acuerdo fuera del mercado. Esta compra, confirmada por Realtor, se produce poco después de que DeGeneres hiciera declaraciones públicas sobre temas políticos y sociales.
Preocupaciones recientes por el activismo y la hipocresía
A principios de este mes, DeGeneres compartió un mensaje de cumpleaños reconociendo el malestar global y expresando gratitud por su esposa y sus “galletas”. Siguió esto con una publicación apoyando a los habitantes de Minnesota y aparentemente respaldando una iniciativa que pedía un cierre nacional para protestar contra ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas).
Sin embargo, pocos días después, fue fotografiada con un agente inmobiliario explorando una propiedad frente al mar valorada en 35 millones de dólares. Esta secuencia de eventos ha planteado dudas sobre la coherencia entre su defensa pública y sus acciones personales. El momento sugiere una desconexión entre su postura política declarada y su comportamiento financiero.
Antecedentes de la relación
DeGeneres y de Rossi se conocieron por primera vez en 2001 en un concierto de Rock the Vote, pero su relación romántica no comenzó hasta 2004, cuando ambos estaban en sociedades separadas. Se comprometieron y se casaron en agosto de 2008.
Regreso al mercado inmobiliario de EE. UU.
La decisión de la pareja de volver a ingresar al mercado inmobiliario estadounidense es significativa dados sus comentarios anteriores sobre el clima político posterior a las elecciones de 2024. La compra de una mansión de lujo señala un cambio en su estilo de vida, a pesar de las afirmaciones anteriores. La medida puede indicar un cambio en sus planes a largo plazo, a pesar de las razones iniciales para irse.
En conclusión, las acciones recientes de Ellen DeGeneres y Portia de Rossi ilustran una dinámica compleja entre su personalidad pública, sus declaraciones políticas y sus decisiones financieras. La contradicción entre el activismo y la compra de propiedad privada pone de relieve las complejidades de la participación de las celebridades en cuestiones sociales.





























