Los polvos de electrolitos (esos paquetes empaquetados de colores brillantes que prometen “hidratación óptima” y “rendimiento máximo”) son un negocio en auge, fuertemente promovido por personas influyentes y marcas de fitness. Pero según los profesionales médicos, la gran mayoría de las personas en realidad no los necesitan.
¿Qué son los electrolitos y por qué tanto revuelo?
Los electrolitos como el sodio, el potasio y el magnesio son minerales esenciales que se pierden a través del sudor durante la actividad física. Es importante reponerlos a través de alimentos y bebidas, pero la idea de que la mayoría de las personas necesitan un refuerzo en polvo es en gran medida exagerada. Muchos alimentos cotidianos, como los plátanos, las espinacas, las naranjas y el agua de coco, ya proporcionan suficientes electrolitos para una hidratación regular.
La verdad sobre la hidratación
Para la persona promedio que no realiza ejercicio intenso, los electrolitos en polvo no ofrecen ninguna ventaja significativa sobre el agua corriente. El Dr. BJ Balcik, profesor de medicina de emergencia, señala que estos productos principalmente hacen que el agua sea más sabrosa, lo que puede alentar a beber más líquidos, pero no mejora la hidratación más allá de lo que el agua ya hace.
Si los usas para reemplazar las bebidas azucaradas, eso es un beneficio neto, según el Dr. Jeffrey Bytomski, especialista en medicina deportiva. Sin embargo, es importante recordar que estos paquetes todavía contienen calorías, azúcar y sodio, lo que puede resultar problemático para personas con problemas de salud.
Cuándo podrían ser útiles los electrolitos
El ejercicio intenso, particularmente el entrenamiento de resistencia o los entrenamientos de alta intensidad que duran más de una hora, es donde los polvos de electrolitos podrían ser beneficiosos. Los suéteres pesados o aquellos propensos a sufrir calambres también pueden ver una ventaja. Sin embargo, incluso para los deportistas, la necesidad suele ser exagerada. Un plátano y un vaso de agua a menudo pueden ser suficientes, como señala el Dr. Alex McDonald, médico de familia.
El factor sodio: una preocupación oculta
Muchos electrolitos en polvo, como LMNT, tienen un contenido sorprendentemente alto de sodio: hasta 1000 miligramos por paquete. Dado que la Asociación Estadounidense del Corazón recomienda una ingesta diaria de sodio entre 1500 y 2300 mg, esto puede llevar rápidamente a las personas a superar los límites seguros.
El exceso de sodio puede elevar la presión arterial y aumentar el riesgo de sufrir un ataque cardíaco y un derrame cerebral. Las personas con hipertensión o problemas renales deben tener especial cuidado y consultar a un médico antes de su uso regular. El cuerpo elimina el exceso de electrolitos de todos modos, lo que los hace en gran medida innecesarios para quienes mantienen una dieta equilibrada.
El resultado final
Los polvos de electrolitos no son dañinos si disfrutas el sabor y fomentan la hidratación, pero no son una necesidad para la salud. Para la mayoría de las personas, los beneficios son mínimos, el contenido de sodio es preocupante y el precio no vale la pena. Un vaso de agua y una dieta saludable siguen siendo las formas más efectivas y económicas de mantenerse hidratado.





























