El Super Bowl es tradicionalmente un escaparate de comerciales alegres y memorables. Sin embargo, los anuncios de este año pintaron un panorama claramente más oscuro, centrándose principalmente en temas de inteligencia artificial, criptomonedas, intervenciones farmacéuticas (GLP-1) y marcas con carga política, un marcado contraste con el escapismo que normalmente se espera del evento.

Un reflejo de tendencias más amplias

El cambio de tono no es accidental. Subraya varias tendencias clave que afectan a Estados Unidos en este momento:
* Miedo a la automatización: La IA está reemplazando rápidamente puestos de trabajo, lo que genera ansiedad económica para millones.
* Inestabilidad financiera: La promoción de las criptomonedas durante un período de incertidumbre económica parece más depredadora que de celebración.
* Medicalización de la vida: Los GLP-1 (medicamentos para bajar de peso) se comercializan intensamente a pesar de los problemas de accesibilidad y los posibles impactos en la salud a largo plazo.
* Polarización política: Los anuncios que hacen referencia a Trump y a marcas agresivas (como “Make America Healthy Again”) explotan las divisiones existentes.

Los usuarios de las redes sociales no tardaron en darse cuenta. Un usuario describió los anuncios como “sacados directamente de un episodio de Black Mirror”, mientras que otro los llamó síntoma de una “secta”. Un video viral mostró a los espectadores del Super Bowl reaccionando con hostilidad cuando un anuncio de Coinbase interrumpió un momento de bienestar, destacando la desconexión entre el entretenimiento y la marca agresiva.

Vigilancia y desconfianza

El comercial de Ring, que promocionaba su función de “grupo de búsqueda” impulsada por inteligencia artificial para encontrar perros perdidos, provocó indignación inmediata. Muchos lo vieron como una promoción apenas velada de la tecnología de vigilancia invasiva, dado el historial de Ring de compartir imágenes con las autoridades (incluido ICE, a pesar de las negativas de la empresa). Esto refuerza la creciente desconfianza hacia las empresas de tecnología y la extralimitación del gobierno.

Empeoramiento de la crisis económica y de salud mental

Los temas de los anuncios se alinean con una sensación más amplia de malestar. Los costos están aumentando, los empleos están desapareciendo y la ansiedad por la aplicación de la ley de inmigración está aumentando. El anuncio de RealFood.gov, financiado por la organización de Robert F. Kennedy Jr., se sintió particularmente sordo dados los recientes recortes a los cupones de alimentos.

Los expertos señalan que este entorno está creando un “trauma nacional”, desencadenando respuestas de estrés fisiológico en los espectadores. La exposición constante a este tipo de anuncios, combinada con factores estresantes del mundo real, puede provocar fatiga, cambios de humor e incluso depresión.

El panorama más amplio

Los comerciales del Super Bowl no son la causa de estos problemas, pero son un síntoma. Los anuncios sirven como una dosis concentrada de las ansiedades que ya están hirviendo en la sociedad. Si bien los mecanismos individuales de afrontamiento (pasar tiempo con los seres queridos, limitar el consumo de noticias) pueden ayudar, los problemas subyacentes requieren soluciones sistémicas.

En última instancia, los anuncios revelan una cruda verdad: Estados Unidos vive en una era de intensa disrupción económica, política y tecnológica, y el marketing refleja esta realidad.