Los zapatos adecuados para el trabajo: por qué es importante el calzado deportivo

El entusiasta del fitness moderno a menudo hace malabares con varios entrenamientos, desde carreras largas hasta levantamiento de pesas y entrenamiento en intervalos de alta intensidad (HIIT). Pero usar el calzado inadecuado para cada actividad no sólo es ineficiente; puede obstaculizar el rendimiento y aumentar el riesgo de lesiones. Los expertos en fisiología del ejercicio explican por qué son importantes los zapatos especializados y cuándo es posible usar el mismo par en múltiples entrenamientos.

Por qué son importantes las zapatillas deportivas: la física del movimiento

Los zapatos no se tratan sólo de amortiguación; están diseñados para soportar patrones de movimiento específicos. Las actividades de alta exigencia como levantar objetos pesados, correr largas distancias o movimientos laterales explosivos requieren calzado que mejore el rendimiento o comprometa silenciosamente la salud de las articulaciones. Como explica el fisiólogo del ejercicio Joe Warne: “Si levanta objetos pesados, aterriza con fuerza, corre lejos o se mueve de lado a lado rápidamente, el zapato puede ayudarlo a controlar esas fuerzas o dificultar silenciosamente las articulaciones”.

¿El problema con las zapatillas para correr en la sala de pesas? Sus suelas curvas y elevadores de talón están diseñados para hacer rodar el pie hacia adelante, reduciendo el impacto durante la carrera. Sin embargo, las sentadillas y las estocadas requieren una distribución uniforme del peso para una activación y equilibrio adecuados de los músculos. Usar zapatillas para correr para entrenamiento de resistencia puede comprometer la forma y los resultados. Por el contrario, los zapatos para levantar pesas (rígidos y planos) son terribles para correr debido a su falta de amortiguación, lo que puede sobrecargar las pantorrillas, las rodillas y las caderas.

La ciencia lo respalda

Las investigaciones confirman estas diferencias. Un estudio de 2025 encontró que las zapatillas para correr tecnológicamente avanzadas mejoraban la pisada de los corredores recreativos, estabilizaban el movimiento y reducían la tensión en las articulaciones. Otro estudio de 2021 en el Journal of Ejercicio and Health Science mostró que los zapatos para levantar pesas mejoraban significativamente el equilibrio durante las sentadillas en comparación con las zapatillas de deporte estándar. No se trata sólo de comodidad; se trata de biomecánica.

Opciones híbridas: ¿Cuándo podrás salirte con la tuya con un par?

No todo está perdido si no quieres comprar varios pares. Las zapatillas híbridas o elípticas ofrecen un término medio. Estos zapatos equilibran la estabilidad para el entrenamiento de fuerza con la amortiguación para ejercicios cardiovasculares y saltos. Funcionan bien para sesiones de gimnasio que combinan ejercicios cardiovasculares y de resistencia, entrenamientos HIIT y carreras cortas (menos de tres millas).

Sin embargo, si estás haciendo un gran kilometraje, es hora de invertir en zapatillas para correr específicas. Las opciones híbridas se vuelven incómodas más allá de dos o tres millas. Del mismo modo, los zapatos de elevación son esenciales para levantamientos pesados, ya que garantizan la forma y la estabilidad adecuadas.

Encontrar el ajuste adecuado

Las mejores zapatillas dependen de tus actividades principales y de tu presupuesto. Aquí hay un desglose:

  • Zapatillas híbridas: Caída moderada del talón, amortiguación, entresuela firme, perfil de tobillo bajo y flexibilidad. Ideal para entrenamientos mixtos y carreras más cortas.
  • Zapatillas deportivas para correr/caminar: Priorice la amortiguación y el soporte según la distancia (más para maratones, menos para sprints). Considere el tipo de pie y el historial de lesiones.
  • Zapatillas de entrenamiento de fuerza: Suelas firmes y estables que distribuyen el peso de manera uniforme. Evite una amortiguación excesiva.

No pases por alto la comodidad. Pruebe los zapatos minuciosamente y considere rotar entre pares para evitar lesiones por uso excesivo. Como señala Warne, “tus tejidos se adaptan mejor a pequeñas variaciones que a hacer todo exactamente de la misma manera todo el tiempo”.

En última instancia, elegir el calzado adecuado es una inversión en su rendimiento y salud a largo plazo. Priorice la comodidad y la funcionalidad sobre las características llamativas y no dude en buscar asesoramiento de un especialista de una tienda de running para encontrar la que mejor se adapte a sus necesidades.