La imagen de los atletas esforzándose hasta el límite absoluto dentro de los gimnasios de la Villa Olímpica es un mito. Cuando los competidores llegan a los Juegos de Invierno, la parte más agotadora de su entrenamiento ya ha terminado. En cambio, estos exclusivos espacios de fitness funcionan como centros de mantenimiento de alta tecnología, centrados en preservar las mejores condiciones en lugar de construirlas.
El cambio de la progresión a la preservación
Enrico Manaresi, director global de comunicación de Technogym (el socio oficial de equipamiento de los Juegos Olímpicos), explica que los atletas llegan con “la gran parte del trabajo” completado meses antes. El objetivo de los Juegos no es hacerse más fuerte; es mantenerse fuerte, flexible y libre de lesiones. Los atletas de invierno ejercen una tensión extrema en sus cuerpos y los gimnasios del Village están diseñados para mitigar esa tensión.
Los entrenamientos se centran en ejercicios cardiovasculares ligeros, ejercicios de movilidad y estiramientos, muy lejos del acondicionamiento brutal que muchos suponen. Los atletas priorizan la recuperación activa sobre la progresión, utilizando herramientas como bicicletas estáticas, máquinas de cable y, cada vez más, reformadores de Pilates.
Pilates e IA: los nuevos elementos esenciales olímpicos
Por primera vez, los equipos de Pilates (específicamente los reformadores de Technogym) se han convertido en un elemento fijo en los gimnasios de la Villa Olímpica. Los patinadores de velocidad y artísticos, en particular, los utilizan para un trabajo central profundo y flexibilidad. Esto refleja una tendencia más amplia hacia un entrenamiento holístico que prioriza la salud y el equilibrio de las articulaciones.
La llegada de la evaluación del fitness basada en IA es otro cambio importante. Technogym Checkup evalúa la composición corporal, la resistencia cardiovascular, la fuerza, la flexibilidad, el equilibrio y los reflejos de los deportistas en tan solo 20 minutos. Luego, la IA genera programas de entrenamiento personalizados diseñados para maximizar las ganancias marginales. El sistema incluso se integra con el equipo inteligente de Technogym, ajustando automáticamente la carga en función de perfiles individuales.
Esta tecnología no se limita a los atletas olímpicos; se está implementando en gimnasios premium de todo el mundo, democratizando el acceso al entrenamiento basado en datos.
Más allá de los juegos: dejando un legado de fitness
Históricamente, el equipo olímpico fue recuperado después del evento. Sin embargo, existe un impulso creciente para dejar un impacto duradero en las comunidades anfitrionas. La campaña “Let’s Move for Milano Cortina” fomenta el registro colectivo de movimientos, con el objetivo de instalar nuevos gimnasios al aire libre en Milán y Cortina si se registran 100 millones de “MOVE”.
Los gimnasios de la Villa Olímpica tienen menos que ver con el máximo rendimiento y más con preservarlo. El verdadero trabajo ocurre años antes de que comiencen los Juegos, y el enfoque dentro de estos espacios exclusivos es mantener las condiciones, no romperlas.
La realidad del entrenamiento olímpico tiene más matices de lo que muchos creen. Estos no son espacios donde se baten récords; es donde los atletas se aseguran de no desmoronarse bajo presión.





























