Una nueva investigación de la Universidad de Pensilvania sugiere que las máquinas de ruido rosa ampliamente utilizadas, comercializadas como ayudas para dormir, en realidad pueden reducir el sueño reparador, particularmente el sueño REM. Si bien muchos dependen de estos dispositivos para enmascarar sonidos perturbadores, el estudio revela que pueden ser contraproducentes, y los tapones para los oídos demuestran ser una solución más eficaz para bloquear el ruido.
El impacto inesperado en el sueño REM
Los investigadores monitorearon a 25 adultos sanos en un laboratorio de sueño controlado, exponiéndolos a diversas condiciones: ruido de aviones, ruido rosa solo, ruido combinado y ruido mientras usaban tapones para los oídos. Los hallazgos fueron sorprendentes. El ruido rosa redujo significativamente el sueño REM, la etapa crítica relacionada con los sueños, la consolidación de la memoria y el procesamiento emocional.
El autor principal, Mathias Basner, profesor de psiquiatría, explicó la sorpresa: “Tanto la reducción inesperadamente fuerte del sueño REM debido al ruido rosa como la buena eficacia de los tapones para los oídos nos sorprendieron un poco”. Los participantes que utilizaron ruido rosa pasaron más tiempo despiertos, tardaron más en volverse a dormir y experimentaron menos tiempo en sueño REM. Esto es importante porque cada vez se entiende más que el sueño REM es vital para la salud del cerebro; Las alteraciones pueden incluso contribuir a enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson.
Por qué esto es importante: ciencia del ruido y el sueño
La popularidad de las máquinas de ruido rosa es desconcertante dada la falta de respaldo científico sólido. Durante años, Basner ha estudiado los efectos dañinos del ruido externo sobre el sueño. Descubrir que millones de personas introducen voluntariamente otra fuente de ruido en sus dormitorios es una paradoja.
El ruido rosa se diferencia del ruido blanco en que reduce las frecuencias más altas, lo que crea un sonido más suave, a menudo en comparación con la lluvia o las olas. Sin embargo, el estudio demuestra que incluso esta alternativa “más suave” puede interferir con los ciclos naturales del sueño.
Precaución para los padres: el riesgo para el desarrollo del cerebro
Los efectos pueden ser especialmente preocupantes para los niños. Los bebés pasan aproximadamente el 50 % de su sueño en REM, en comparación con el 20 % de los adultos. Suprimir esta etapa durante el desarrollo podría tener consecuencias a largo plazo. Los investigadores advierten contra el uso indiscriminado de ruido de banda ancha en guarderías y habitaciones de niños pequeños.
Conclusión: los tapones para los oídos pueden ser mejores
El estudio destaca una solución simple que se pasa por alto: los tapones para los oídos. Demostraron ser mucho más eficaces para bloquear el ruido sin alterar la calidad del sueño.
Basner reconoce las limitaciones del estudio y señala que aún se desconocen los efectos a largo plazo. Sin embargo, la conclusión inmediata es clara: si tiene dificultades para dormir, considere primero usar tapones para los oídos. Y si utiliza un equipo de sonido, mantenga el volumen bajo: los expertos recomiendan alrededor de 50 decibeles para niños y 60 para adultos. La tendencia actual de añadir ruido para resolver los problemas de ruido puede estar haciendo más daño que bien.





























