Wendi McLendon-Covey, conocida por su papel en la exitosa comedia “Bridesmaids”, explicó abiertamente por qué se perdió la reunión de 15 años de la película en los Premios de la Academia: se sometió a un estiramiento de cuello la semana pasada.

La actriz abordó la avalancha de consultas sobre su ausencia con una publicación contundente y humorística en Instagram, acompañada de una selfie que muestra su rostro parcialmente vendado.

“En respuesta a algunos de los mensajes directos que recibo: me hicieron un estiramiento de cuello la semana pasada porque estoy cansada de parecer una vela derritiéndose”, escribió. “Así que tuve que saltarme los Premios de la Academia. No hay drama. Todo está bien”.

El momento de la ausencia de McLendon-Covey coincidió con una parte cómica en los Oscar, donde el elenco de “Bridesmaids” presentó el premio a la música y el sonido originales. Durante el segmento, Melissa McCarthy leyó una nota irónica que parecía hacer referencia sutil a procedimientos cosméticos:

“Ustedes, señoras, lucen radiantes. Todas las cosas que les han hecho en la cara son de muy buen gusto. Atentamente, Elle Fanning”.

La película de 2011 “Bridesmaids” fue un gran éxito de taquilla y obtuvo una nominación al Oscar para Melissa McCarthy (Mejor Actriz de Reparto) y Kristen Wiig y Annie Mumolo (Mejor Guión Original). McLendon-Covey interpretó a una de las damas de honor en la icónica película, que todavía es recordada por su memorable escena de intoxicación alimentaria.

La sincera explicación de la actriz destaca la normalización de la cirugía estética en Hollywood. Si bien muchas celebridades mantienen cierto grado de secreto en torno a tales procedimientos, McLendon-Covey optó por ser refrescantemente directa, inyectando humor al tema. Esta transparencia puede reflejar un cambio cultural más amplio hacia conversaciones más abiertas sobre estándares de belleza y mejoras estéticas.